POV de NINA
El silencio de la casa me estaba volviendo loca. Mateo dormía profundamente arriba, pero yo no podía dejar de mirar las sombras que bailaban en las paredes. Me serví la tercera copa de un Burdeos barato que encontré en la despensa, sintiendo cómo el alcohol empezaba a entibiar mi sangre, pero no a callar mis pensamientos.
¿Por qué estaba aquí? ¿Por qué estaba protegiendo al hombre que me destruyó mientras Theo, el hombre que me amó sanamente, estaba pagando el precio de mi libertad