POV de NINA
El aire dentro del ático de Paradeplatz se sentía reciclado, como si el sistema de ventilación estuviera extrayendo mi propia voluntad segundo a segundo. Miré a Theo, que dormía un sueño profundo inducido por su última dosis de Oxicodona. Su rostro, una vez lleno de luz y determinación médica, ahora era una máscara de cansancio y derrota. Me dolía dejarlo así, tapi no podía permitir que su hundimiento arrastrara a Mateo al abismo que Dante estaba construyendo.
—Mami, ¿por qué estamo