Monte Olimpo
Hécate
Caminé entre las sombras invisibles, Afrodita venía colgada de mi brazo observando los pasillos del Olimpo, los dioses pasaban a nuestro lado completamente ajenos a nuestra presencia en el lugar, lo había hecho miles de veces pero era demasiado peligroso.
Siempre existía la posibilidad de que algún dios desarrollara nuevas habilidades y pudiera ver a través de mi magia.
- Vamos a las habitaciones de Hera.- susurró la diosa del amor en mi cuello.
Asentí y caminamos por el lar