Después de un tiempo abrazándolo sentí que me desataba lentamente y sus ojos se quedaron fijos en los míos.
Nos quedamos allí mirándonos y me pregunté qué estaba pensando y cuánto dolor escondía detrás de esos hermosos ojos.
Quería acariciar su rostro y me di cuenta de lo culpable que me sentía por los horrores que había imaginado que sin duda le haría pasar.
- Eres diferente, lo sabes.- dijo de repente y me abrazó por la cintura, de repente me di cuenta de lo que quería decir con ese comentari