Hermes
Hécate estaba de pie en la puerta viendo como consolaba a Perséfone, la diosa oscura había aparecido sin que me diera cuenta.
Me levanté para contestar que la boda no era mentira, pero claro que Perséfone se adelantó.
- No es que sea asunto tuyo Hécate, pero yo y Hermes somos solo amigos.- Respondió Perséfone, secándose las lágrimas de inmediato.
"¿Porque tienes algún interés en mí?", le gruñí a Hécate, quien me miró con desdén.
- Solo siento indiferencia hacia ti.- respondió ella con fri