Hermes.
- Confía en mí, será más seguro hacer esto por los dos.- Traté de convencer a Hécate mientras se levantaba de la amarga cama, volcando los frascos de hierbas sobre la mesa.
- Estás haciendo esto solo por ti, no pretendas que sea por un bien mayor, ridículo - exclamó Hécate.
- Solo necesitas poner una protección en la casa, para que yo esté tranquila de que en medio de la noche él no aparecerá en su cama.- respondí siguiéndola hasta la mesa.
Ella me miró fijamente, totalmente molesta, lo