Habían pasado algunos días desde aquella noche en la que provoqué un terremoto.
Estaba tan debilitado que recién hoy finalmente me puse de pie caminando por el jardín de la casa de Hermes, este jardín era tan diferente al jardín de Hades, aunque era hermoso y bien cuidado era completamente diferente, aquí hay nunca hubo colores vistos o imaginados.
Era un jardín común, luminoso, con sus rosas, una mesa donde a veces desayunaba con Hermes.
¿Me estaba perdiendo el inframundo? ¿O tal vez de Hades?