Salió de la habitación de sus hijos y se dirigió a su recámara donde sabía perfectamente que la esperaba su esposo.
Su corazón latía con fuerza ante lo que estaba a punto de hacer: le contaría todo.
Pero primero comenzaría con la noticia más bonita.
Estaba embarazada.
Esperaba un hijo del hombre que amaba.
Al entrar al dormitorio lo encontró junto a la ventana, llevaba ropa de dormir: un pantalón cómodo de algodón y una camiseta. Sin embargo, no parecía dispuesto a acostarse todavía, tenía u