Un murmullo de voces lleno la iglesia, mientras todos contemplaban el caos en el que se había transformado aquella boda.
—¡Tráela de regreso, Fabián!
Había solicitado Orena a su hijo, pero este la había ignorado por completo.
La mujer supo entonces que Diana no regresaría para casarse y esto la hizo explotar en cólera, mientras escuchaba una serie de reclamos por parte de los Russo.
—Tu hija es una estúpida —bramaba el patriarca de la familia Russo—. ¿Cómo se atreve a someternos a semejante hum