El cuerpo de la mujer se removió entre sueños y estiró su mano tanteando el lugar a su lado, encontrándolo completamente desocupado.
¿Dónde estaba Roberto?
Ana Paula se enderezó en la cama y miró a su alrededor, buscándolo.
Su recámara era grande y espaciosa y estaba vacía, absolutamente vacía.
No había rastro de su esposo por ninguna parte.
Con un estremecimiento en su pecho se puso de pie y calzó sus zapatillas de algodón, se ajustó su bata de dormir y salió de la habitación.
Tenía