Fabián le extendió la mano para que caminaran juntos hasta la mesa.
El lugar estaba iluminado con pequeñas luces colgantes, un camino empedrado llevaba al destino trazado.
Natalia se sintió flotar mientras daba esos pasos a su lado, por un momento, se sintió en un sueño, en un sueño donde aquello no era falso, dónde realmente eran un matrimonio lleno de amor y felicidad.
¿Sería posible que Fabián quisiera que así fuera?
¿Estaría bien si permitiera que su corazón se ilusionara ante la idea?
La