Natalia alejó los pensamientos de culpabilidad y se concentró en lo importante.
Sus ojos se cerraron entonces y llevó su mano a aquella zona que clamaba por atención.
Fabián se había apartado lo suficientemente como para darle espacio para maniobrarse.
La mujer decidió ignorar su presencia y retomó su masturbación con el pulso acelerado y las manos temblando ligeramente.
Al principio los movimientos fueron un poco torpes, porque, por más que queria, no podía ignorarlo del todo. Era imposib