Mientras Carlos leía la carta, sus manos le temblaban cada vez más. La carta detallaba minuciosamente la enfermedad de Mariana, sus decisiones y el recorrido emocional de sus últimos tres días.
Daniela se derrumbó a la mitad de la lectura. —¡Mi hija... mi pobre hija!
En ese momento, Carmen encendió la televisión e insertó la memoria USB. —Esto es lo que la señora me pidió que reprodujera hoy.
Las imágenes de vigilancia mostraban todo lo que había pasado en el hospital tres días atrás. Carlos le