Por unos segundos, Peter tuvo una expresión salvaje en el rostro, no del todo molesto, pero tampoco del todo calmado, sin embargo, no había violencia en la mueca, Elena lo observo sentado en el primer escalón y no había nada de él que la intimidará, porque seguramente eso no era lo que Peter quería hacer.
El alfa se pasó una mano por el cabello, suspirando.
—Así que ustedes están juntos —comenzó a decir él, frotando sus rodillas—. Una parte de mi tuvo que haberlo sabido.
—Rich es solo un bu