Unas cuantas semanas después Elena se encontró a sí misma trabajando nuevamente en el bar que tanto le había dado en el inicio de su embarazo, estaba cansada, con sueño, eran las siete de la tarde y su turno termina a las nueve, pero de alguna forma estaba feliz de poder volver al mismo ambiente húmedo que la había hecho sentir tan segura. A pesar de los problemas con Peter. Ahora Peter era de hecho la mejor parte.
Elena se acercó a la barra del bar por los tragos de la mesa siete, unos que No