Abrió la puerta con el ceño fruncido. Estaba demasiado confundido procesando la información como para recibir a su mejor amigo de una forma diferente. Sonrió un poco divertido al verlos.
El pelirrojo mayor llevaba en sus brazos al pequeño Ciro. Verlos de cerca daba un poco de impresión debido al parecido y una pizca de envidia apareció en el fondo de su ser. Estaba un poco celoso, sí, de Ciro y de Ciabel.
Se hizo a un lado para que entren.
—¿Ciabel ya llegó? —preguntó tranquilo.
—Hola a ti tam