Las palabras extraídas de la boca de Damián fueron como dos dagas directo al pecho. No las había esperado en lo absoluto y, siendo sincera, igualmente se había estado preparando mentalmnete para eso desde que hicieron el trato.
—Está… bien —murmuró. Respiró hondo.
¿Era esa la razón por la que había estado tan callado entonces? No entendía cómo se conectaba con lo que había hablado durante la entrevista.
Se mantuvieron la mirada en silencio, hasta que el castaño rompió el contacto visual y salió