Damián le estaba pidiendo que se quede. Incluso cuando no habían firmado todavía y después de que ella tuviera la osadía de decirle que lo odiaba.
Nuevamente se sintió acorralada. Necesitaba tiempo a solas y pensar, procesar todo lo que estaba pasando. No eran cambios al azar. Pasaría de estar escondida a estar expuesta públicamente, con todo lo que eso implicaba. Dejaría de vivir en su pequeña casa adornada como podía, y en la que no había nada para Ciro salvo algunos juguetes que le regaló la