—¿Y eso que quieres es...? —inquirió el castaño siguiendo el juego de su amigo. No le gustaba el misterio. Tenía tan poca paciencia para esas cosas. Y Logan, Logan utilizaba el suspenso para molestarlo. Sabía que lo hacía y para colmo lo disfrutaba.
El pelirrojo amplió una sonrisa mirándolos.
Sin embargo, en el momento justo en el que iba a darles a ambos explicaciones detalladas, una baja y aguda voz dijo:
—¡Ma!
El abogado vio cómo Ciabel sonreía. Su rostro se iluminó como nunca en ningún mo