La cabaña era grande, el complejo privado y la seguridad, agradable. Había ingresado sola, nerviosa, esperando que nadie se entrometiera. Se acostó en la cama a esperarlo. Conociéndolo, llegaría tarde si tenía algún compromiso pendiente, así que cerró los ojos sobre la cómoda cama y lo esperó.
Hace años, jamás se imaginaría en una situación como esa, pero ahora todo era diferente. Había crecido mental y económicamente, hasta cierto punto.
Una de sus debilidades de la que era consciente, por ejem