Cinco años después.
—Mamá.
La voz de Ciro la trajo a la realidad. Por unos breves segundos, se había quedado en blanco.
Acababan de salir del hospital, de tener la consulta con el médico y estaban en la plaza que solían frecuentar al salir o antes de entrar. Ciro tenía un helado de vainilla y ella un licuado. Logan estaba a metros de ellos con el teléfono en la oreja, alguien del trabajo al parecer lo había llamado y tenía algo que discutir.
Admiraba al pelirrojo mayor, no entendía cómo podía