Por el ruido de la cocina, de a poco se fue despertando. Se encontraba sobre la cama perfectamente tendida y al lado de Ciro, quien claramente estaba dormido y apoyaba su cabeza sobre el brazo de ella. Respiró hondo y lo movió despacio intentando no despertarlo en el proceso y tras conseguirlo, estiró la mano hacia su mesita de luz buscando el teléfono.
Miró la hora. Arrugó la frente, consternada. Todavía no era la hora de cenar, ni siquiera la que usaba Logan normalmente para empezar a cocinar