Todos esos bellos recuerdos se ven opacados por aquella noche, la forma en como me mirada asustada como si yo hubiera hecho algo malo, jamás engañé a Mónica y siempre tuve la oportunidad de hacerlo, pero nunca cedi, porque para mí, no había otra mujer en mi vida más que ella. Al final, termino alejando a Astrid de mí lado y me levanto de la cama, no quiero seguir recordando eso.
A este departamento le mande a instalar un gimnasio, puede que sea de Astrid, pero me he tomado la libertad de hacerl