Después de ese relajante baño, nos arreglamos, mientras busco mi pijama, veo que Derek abre uno de los cajones que están a la izquierda de la cama y saca un par de bóxer y unos pantalones algo holgados.
—¿Cuándo trajiste ropa?
—La compre y le pedí a una sirvienta que la guarde aquí ¿Por qué?
Se termina de arreglar y se tira en la cama, mirándome desde su posición, yo todavía lo estoy viendo algo atónita. Arquea una ceja, esperando a que responda su pregunta.
—Bueno... no sabía que tenías ropa a