Astrid.
Mi fin de semana término de la misma forma que como inicio, pesado, lleno de estrés y agobiante, la suerte no nos está sonriendo últimamente y lo ocurrido el domingo lo confirma. El imbécil de mi hermano salió con sus amigos y su m*****a novia, estuvieron bebiendo hasta tarde y por llevar a la "princesita" a casa, tuvieron un accidente, cuando fuimos a verlo al hospital, uno de sus amigos, el más consiente y maduro de todos ellos, le dijo a mi hermano que él llevaba a Minerva a su casa,