Nuestra concentración es interrumpida cuando ella recibe una llamada, poniéndose a discutir con su madre, que parece ser que le exige de regrese a casa, viéndola tan distraída, me levanto de mi asiento y lentamente le quito el teléfono para yo hablar con la señora. Como era de esperar, no se sentía tranquila que su hija estuviera sola con un hombre a altas horas de la noche, pero le he asegurado de que solo estamos trabajando y que no se preocupe por Tris, que voy a llevarla a su casa, también