Ximena asintió suavemente:
—Sí, mamá sabe que Nicolás es orgulloso, en eso se parece mucho a Alejandro.
Leo agarró fuertemente la mano de Ximena:
—Mamá, yo cuidaré bien de mi hermanito, y tú cuídate también. Ahora debo volver a clase.
Ximena abrazó con cariño a Leo, renuente a soltarlo:
—Leo, mamá los traerá de vuelta a su lado lo antes posible.
Leo dijo con voz suplicante:
—Sí, confío en que mamá no nos hará esperar mucho tiempo.
Después de que los niños regresaron al salón, Ximena finalmen