En ese momento, en la escuela.
Ximena llegó a la puerta del salón de los niños, acompañada por dos guardaespaldas.
Faltaban unos 10 minutos para la reunión de padres en el auditorio multimedia, y quiso ver primero a los niños.
Desde la entrada, Ximena vio de inmediato a Nicolás y Leo sentados delante y atrás, escuchando atentamente la clase.
En un instante, la frialdad en los ojos de Ximena se desvaneció y solo quedó ternura.
Los dos pequeños parecieron sentir algo.
Voltearon la cabeza al