Ximena se acercó a la mesa,
—¿A qué hora te levantaste para preparar todo esto?
—A las cinco,— respondió Selene. —Si a la señorita Pérez no le importa, a partir de mañana, comenzaré a hacer ejercicio con el joven y la señorita por las mañanas.
—¿Ejercicio?— Ximena preguntó sorprendida.
—Mamá,— Liliana se lanzó a los brazos de Ximena, —mamá, quiero hacer ejercicio con Selene. Mi hermano y yo ya lo intentamos esta mañana, ¡fue muy divertido!
—¿En serio?— Ximena sostuvo el cuerpo suave de Liliana,