—¡Padre!
La voz de la empleada acababa de caer, cuando se escuchó un grito no muy lejano.
Ximena y el anciano voltearon hacia el sonido, solo para ver a un hombre de mediana edad, elegantemente vestido, que se acercaba nervioso hacia ellos a grandes pasos.
Al ver al hombre por primera vez, Ximena se quedó momentáneamente atónita.
¿El director Gonzalo de la prestigiosa escuela noble Medelyn?
Ximena conocía al director, lo había notado cuando mostraba la escuela a los niños.
La escuela bajo su dir