Ximena se sintió un poco incómoda, parecía inapropiado.
Nicolás es un niño, y además su inteligencia es superior a la de los niños comunes.
Para él, ese tipo de historias realmente no son muy agradables.
Ximena tocó la pequeña cara de Liliana y dijo: —Cariño, por hoy terminamos la historia, la próxima vez mamá les contará una diferente. Ya es tarde y mañana hay que ir a la escuela, a dormir.
Liliana respondió: —Está bien mamá, buenas noches, no te desveles.
—Bueno, buenas noches.
Ximena apagó la