—Fuiste tú quien decidió mudarse, y además, la empresa no es solo mía—dijo Ximena bromeando.
—¡Realmente no tienes corazón!—exclamó Kerri, irritado.
—Por cierto, ¿todo bien en la empresa estos días?
—Todo bien, puede seguir funcionando sin ti—continuó Ximena con sus bromas.
Kerri respondió: —Ya está bien, no necesitas recordarme mi baja posición en tu corazón. ¿Ese tipo desagradable te ha buscado últimamente?
—Sí, lo hizo—Ximena no ocultó nada—incluso me envió una foto tuya con una mujer hermos