¡Ambos cayeron juntos en la cama!
¡Ella quedó atrapada bajo David! ¡Elevó la mirada y se encontró con la suya! Las puntas de sus narices se rozaron, ¡estaban tan cerca el uno del otro!
Yaritza abrió los ojos sorprendida y ¡rápidamente lo apartó!
—Señorita Escobar, me haré cargo —declaró David con gran determinación.
Yaritza se quedó con tres grandes signos de interrogación: ¿De qué hacerse cargo? ¿Simplemente por caerse así por accidente...?
—Descansa primero. Iré a preguntar sobre la situación