¿Se había cortado la luz? No podía ser una coincidencia, ¿verdad?
Justo cuando Yaritza estaba perdida en sus pensamientos, ¡una mano cálida agarró su delicada muñeca y la atrajo hacia un abrazo!
¡Yaritza instintivamente levantó la mano para defenderse!
Un aroma a madera de sándalo llenó el aire, mezclado con un fuerte olor a hormonas, era un olor familiar para ella...
Pero...
¡Ya no podía detener su movimiento!
De repente, ¡su otra mano envolvió firmemente la suya!
En medio de la oscuridad total