Los hombres de Rubén se pusieron en marcha de inmediato. Reunieron las grabaciones de todo el hospital y reconstruyeron poco a poco los movimientos de Fiona durante la noche.
No tardaron en obtener una respuesta.
—Señor Rivas, según las cámaras, cerca de las once y media la señora subió con sus muletas a la habitación de la señorita Duarte, en el piso superior —informó uno de ellos con respeto—. Cuando salió de la habitación, parecía profundamente afectada. Salió del hospital sola, apoyada en la