Capítulo 48
CORBIN
Maldición, el cuerpo de Sienna yacía tendido sobre la mesa de la sala destrozada de mi casa, mientras Natasha y Messi sacaban la bala de su brazo. Por un segundo pensé que la había perdido y nunca me perdonaré por ese gran error mío, debí de estar más pendiente de ella. Ahora mismo soy un maldito manojo de nervios, razón por lo que Natasha me echó cuando traté de ayudar con manos temblorosas.
—Llamaré a Ben... —el sonido de algún celular me interrumpe, todos miramos a nuestr