— Tu deber, es proteger a la estirpe Alejandro. — Dice Nascút.
— Pero... El pueblo... — Menciono observándolas.
— Mi hermana menor tiene razón, es tu deber como caballero, como portador del Hilo Dorado, y como su amante. — Continúa Moare.
Isabel me observa nerviosa y me toma del brazo, vuelvo mi mirada hacia las norias y éstas parecen estar de acuerdo.
— Nosotras ayudaremos a proteger el bosque, las dríadas lucharán de nuestro lado al igual que los Ents y los demás entes y espíritus protectores