Una Máscara que esconde una gran verdad.
Una antigua espada, blandida en guerra, marcada, manchada en sangre, fiel servidora y ejemplo de orgullo, admiración y pasión... ¿Quién eres?
Ambos huíamos a todo dar por el túnel de neblina de las norias.
Sentía mi alma despedazarse, el sólo hecho de pensar que abandonaba a un pueblo que me recibió con los brazos abiertos en el momento en que más ayuda y apoyo necesitaban, me consumía lentamente.
Era el pueblo de Alejandro, su familia, sus amigos, conocidos, su madre y hasta hermanos adoptivos