¿Frío, ó caliente, ó caliente y frío, ó Frío y caliente ó,…?
Sus pasos eran fuertes.
¿…Frío…?
Todo él era, fuerza, sombra, poder, respeto… miedo.
¿…Caliente…?
Una fachada impenetrable que resguardaba una desquiciada y cruente mente.
¡¿…Frío…?!
Se detuvo en seco y volvió a girar sobre sus talones observando hacia atrás y a su derecha.
— Quizás, caliente…— Susurró tras dar tres pasos y postrarse frente a una elfa doméstica que se encontraba de rodillas amordazada y temblando llorando por su vida.