Mi pequeño hijo...
Escucho a lo lejos una mujer hablar.
Mi pequeño y valiente guerrero, takeshi.
Me remuevo agitado y una opresión comienza a asfixiarme.
Mamá te ama, papá te ama.
Abro los ojos dando un pequeño salto en la cama y trato de orientarme.
¿Dónde estoy? — Me digo.
Observo alrededor y realizo que me encuentro en un campamento en una de las tantas cuevas de las montañas del norte. Hay más camas cerca de la mía donde yacen guerreros y entes del bosque heridos siendo atendidos por las sa