Peligro.
Nada jamás es lo que parecerá a primera vista. Los ojos son grandes cómplices del misterio y del engaño.
— G
Esto no puede estar pasando.
Creo susurrar entre dientes. Mi cabeza la siento explotar y un zumbido se hace dueño de mis oídos, por momentos todo lo que logro ver a mi alrededor es oscuro. Poco a poco mi vista se adapta y pasa de ser una muy borrosa a una, al menos, aceptable para poder reconocer dónde estoy y sobre todo, con quién.
Logro identificar dónde me encuentro, alzo mi vista al