Al escuchar que su suegro aceptaba el plan, Fiorella bajó la mirada, sin decir nada de lo que pasaba por su cabeza.
¿No era David el que se había atrevido a amenazarla solo porque tenía el respaldo de su papá?
Ahora quería ver qué haría cuando tuviera que enfrentarse a él, cuando ya no estuvieran del mismo lado.
Él era la pieza que ella había escogido, y no iba a permitir que esa pieza se volviera en su contra.
Luigi siempre había sido directo.
Sin perder tiempo, mandó llamar a David.
Cuando Dav