—Fiorella, ¿de verdad hemos metido al enemigo a nuestra propia casa?
Querían usar a David, pero no solo no pudieron sacarle nada, ¡sino que ahora él es el que las tiene contra la pared!
Esto...
¡Es una locura total!
—Sí, mamá...— Fiorella también sentía que todo se les había salido de las manos.
Ella quería convertir a David en su jugada maestra.
Usarlo para quedarse con el poder de los Donati y después manejar todo en la familia Costa.
Pero se le olvidó que él también era Costa.
Y apenas Luigi