Una persona tan arrogante y creída, que se siente la gran cosa, que perdona sin más, y no solo no la odia, sino que se disculpa con ella como si fuera una santa paloma.
¡Eso sí que daba miedo!
Fiorella, ¡de verdad es una mujer sin corazón!
—Escuché que Rita, por lo de mis heridas, se puso a hablar mal de la señorita Bois. Lo hizo porque estaba muy preocupada por mí, pero igual estuvo mal.
Fiorella dijo eso mientras miraba directo a Rita.
—Rita, ¡rápido, pídele perdón a la señorita Bois!
Al oír e