Capítulo 336
Mi papá no pudo evitar decir:

—Ya basta, ¿qué haces? Esto no es culpa de Esmeralda, ¿por qué la golpeas? ¡Ella ya se siente súper mal!

—Y además, pase lo que pase, sigue siendo tu hija de sangre, ¿cómo puedes decirle que se muera? ¡No tienes corazón, en serio…!

Mi papá no sabía ni cómo hablarle a mi mamá.

Y como también estaba preocupado por mi abuela, no tenía ni ánimo para ponerse a discutir.

Por más defectos que tenga, él siempre fue muy atento con mi abuela.

Luna, que había llegado con ellos
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App