En resumen, esto no fue culpa mía, ni de su suegra… ¡fue culpa de ella! ¡De esa que se hace llamar madre!
En el video, Fiorella, que ya de por sí se veía frágil como el pétalo de una flor, aparecía con un vestido blanco que la hacía parecer más inocente todavía. Con los ojos rojos, decía que todo había sido culpa suya como mamá.
Lo que dijo hizo que más de uno terminara con los ojos llenos de lágrimas.
Todos pensaban que era tristísimo, que había pasado por muchísimo.
La veían tan buena, tan dul