—Y además, Antonella, él también es tu hijo. Lo abandonaste desde pequeño y no te preocupaste de él, ya le has fallado desde el principio, ¿no te parece que deberías olvidarte de a quién prefieres en este momento?
Era obvio que ambos eran gemelos y se parecían muchísimo, pero no entendía por qué su esposa siempre prefirió al hijo mayor.
No solo lo había dejado de lado sin pensarlo,
sino que, ahora que el hijo mayor ya no estaba, insistía en dejarle todo al otro, sin importar lo que pasara.
Solo