Capítulo 54 No tengo perdón

Javier atónito, retrocedió unos pasos y se llevó las manos a la cabeza mientras Samantha lloraba de manera desconsolada. Ese momento de confesiones, hizo que ella liberara la gran carga y el dolor que llevaba arrastrando durante años.

—No... —musitó el hombre—. ¡No pude haber sido tan hijo de puta!

Samantha apartó sus manos del rostro y lo miró.

—Sí. Pudiste —repitió Samantha, mirándolo con una mezcla de dolor y dignidad—. Y lo hiciste, Javier. Por un instante me quedé ahí, con una mezcla de felicidad e incertidumbre... tratando de entender lo que acababa de suceder. Pero cuando escuché su nombre, supe que todo había sido un error. Que yo había sido un error.

Javier bajó la cabeza, respirando con dificultad. Sentía el peso del pasado cayéndole encima como un edificio derrumbándose.

—No me acuerdo —susurró, con la voz ahogada—. Dios, no me acuerdo. Pero si fue así… Sam, no hay perdón que alcance.

Samantha, aún conmovida por el dolor, suspiró con congoja y se limpió las lágrimas con el
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App