Mientras todo afuera era un caos de revelaciones y enfrentamientos familiares, dentro del quirófano era una batalla que los médicos habían librado contra el tiempo para salvarle la vida a Javier.
Y él, libraba su propia batalla para no irse sin solucionar lo que había dejado pendiente.
Como había dicho Martín, Javier presentaría lucha hasta el final. Porque a obstinado y perseverante, nadie iba a ganarle.
—Ha perdido mucha sangre... —dijo el cirujano—. Es necesario hacerle una trasfusión
—Ha perdido mucha sangre... —dijo el cirujano—. Es necesario hacerle una trasfusión cuanto antes... ¿Qué tipo de sangre tiene?
La enfermera respondió con celeridad.
—Cero negativo —lo miró con preocupación—. Preguntaré de inmediato al banco de sangre... Quizás haya disponible.
El médico asintió.
—Hace eso, y chequeá a ver si hay algún familiar que quizá pueda donar. Necesitamos con suma urgencia la sangre. Ya hemos logrado estabilizarlo —suspiró con cierta tranquilidad—. Es un muchacho con una gran fo