Mientras todo afuera era un caos de revelaciones y enfrentamientos familiares, dentro del quirófano era una batalla que los médicos habían librado contra el tiempo para salvarle la vida a Javier.
Y él, libraba su propia batalla para no irse sin solucionar lo que había dejado pendiente.
Como había dicho Martín, Javier presentaría lucha hasta el final. Porque a obstinado y perseverante, nadie iba a ganarle.
—Ha perdido mucha sangre... —dijo el cirujano—. Es necesario hacerle una trasfusión
—Ha pe