POV : Tercera persona
El sol se filtraba por las cortinas con una tibieza engañosa. La habitación olía a perfume caro y sudor rancio. Credence abrió los ojos lentamente, sintiendo un mareo extraño, como si su cuerpo flotara en una nube espesa y sucia. La cabeza le pesaba, la boca seca, el corazón latiendo a un ritmo errático.
Quiso moverse y lo primero que sintió fue el roce de una sábana sobre su piel desnuda.
Desnudo.
Frunció el ceño, confundido. Se incorporó de golpe, tirando del borde de l